Amado, yo deseo
que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como
prospera tu alma.
Dios dice en
su palabra que él bendecirá toda obra de sus manos. Por la palabra
de Dios aprendemos que Dios desea, le agrada y se goza por la prosperidad
de sus hijos. En Proverbios
dice que la bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza con
ella.
Al aplicar
esas leyes espirituales usted va a ver esos resultados. Si cree en
los principios espirituales que vamos enseñando su vida va a
prosperar y usted va a vivir libre, bendecido y respaldado por la
autoridad de Dios. Los principios del dar y recibir, de la ley de la
siembra y la cosecha, son todos principios que si funcionan en su vida,
usted va a ser un canal de bendiciones para la gloria de
Dios.