martes, 24 de julio de 2012

Fidelidad


»Yo,el Señor, no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido exterminados.
  
 Desde la época de sus antepasados se han apartado de mis preceptos y no los han guardado. Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes dice el Señor Todopoderoso.

»Pero ustedes replican: "¿En qué sentido tenemos que volvernos?"
 
 »¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando!


»Y todavía preguntan: "¿En qué te robamos?"
»En los diezmos y en las ofrendas. 

Ustedes —la nación entera— están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando.
 
»Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa.



Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.(malaquias 3 : 6 al 10)

Hay mucha gente que al escuchar la palabra “diezmo” y "ofrendas" pareciera que escucharan la palabra “maldición”. Pero es justamente al revés.  Al darle a Dios el diezmo se libera la bendición.Dice que cuando diezmamos se abren las ventanas de los cielos y se derraman las bendiciones hasta la sobreabundancia.

Le pregunto ¿Qué es más importante, el dinero o la bendición?

 Recuerde el versículo de Proverbios 10:22, que dice que la bendición es la que nos enriquece.

Entonces ¿Qué me responde? Yo me quedo con la bendición porque es la que me enriquece, no el dinero.

Fíjese que si Abraham se iba con el dinero se perdía las bendiciones porque quedaban bloqueadas por la desobediencia y la infidelidad.

Pero él no lo hizo de esta manera. Tenía un corazón puro, agradecido. Si usted aprende a administrar bien todo lo que llega a su mano siendo primero obediente y fiel a Dios, todo comenzará a multiplicarse en su vida.

Usted es un descendiente de Abraham y heredero según la promesa, entonces, siga sus pisadas. Él dio el diezmo y obtuvo bendiciones. Haga usted lo mismo y estará bendecido.


El problema que tienen algunos cristianos con esto, es el amor al dinero porque piensan que diezmar es quitar de su cuenta.

Pero están muy equivocados porque primeramente el diezmo le pertenece a Dios, es de Dios y llega a
nuestras manos para que nosotros lo administremos correctamente.

Déle el diezmo a Dios y provocará que las ventanas de los cielos se abran y que se derramen las bendiciones en sobreabundancia.

Que Dios ilumine su entendimiento y que la paz de nuestro Dios esté para siempre en su corazón.

Iglesia Mundial del Poder de Dios



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